martes, enero 19, 2010

HOMENAJE A HECTOR GAGLIARDI, " EL TRISTE", POETA DE BUENOS AIRES

(*) Diego Carbone ..para MACONDO
HECTOR GAGLIARDI, "EL TRISTE"
1909-1984)HECTOR FRANCISCO GAGLIARDI fue un destacado poeta, recitador y letrista de tango argentino, conocido por sus poesías y textos en lunfardo. Fue probablemente el poeta que mayores ventas de libros alcanzó en la historia argentina, si se exceptúa el Martín Fierro, alcanzando un millón y medio de ejemplares.
Nació en barrio de Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en la calle Lima al 900, viviendo durante su infancia y juventud en el barrio de San Telmo.

Fue íntimo amigo del poeta Celedonio Flores ("el negro Cele"). Él lo impulsó a recitar sus versos en público, haciéndolo por primera vez en un bar de la cortada Carabelas, centro nocturno tanguero por excelencia. Esa misma noche lo escuchó un productor y lo llevó a Radio Belgrano, donde para recitar sus poesías en el programa de Jabón Federal, alcanzando grán éxito popular.
Su apodo de El Triste, proviene de su debut, durante la Segunda Guerra Mundial, recitando su poema "Reyes magos", una emotiva composición sobre la guerra, los niños y los juguetes. Pero que mejor que saber su historia en su propia versión en un reportaje que le hizo el periodista y tanguero Roberto Alfano y que dice así:

ENTREVISTA A HECTOR GAGLIARDI, "EL TRISTE" Por Roberto Alifano


HECTOR GAGLIARDI nacio el 29 de noviembrede 1909 - fallecio el 19 de enero de 1984, este arquetípico porteño inicia su carrera a los comienzos de la década del cuarenta y de inmediato, gracias a la radio y a sus presentaciones en clubes y teatros, comienza a forjarse lo que con los años lo convirtió en un personaje de la mitología porteña. Lo suyo fue describir escenas emotivas de la vida cotidiana a través de versos sencillos, que exaltaban un sentimiento melodramático gracias al mejor e irremplazable instrumento que poseía, su voz, sus inflexiones tan particulares, como quien habla durante un interminable suspiro o está casi sollozando, el mismo nos contaba así su vida:

«Nací en la calle Lima al 900, barrio de Constitución. Mi familia era muy pobre y papá murió cuando yo era un pibe, apenas terminé el colegio me puse a trabajar. Cuando llegué a la juventud nos fuimos a vivir a San Telmo y comencé a frecuentar un café en la esquina de Defensa y Chile, cuando con los muchachos nos portábamos mal, el dueño nos suspendía o no nos dejaba entrar o no nos servía el café. Era la época que con dos pesos en el bolsillo uno era dueño del mundo, pero costaba conseguirlos. A los veinte años, inspirado en ese ambiente de barrio empecé a escribir versos. El primero fue "Media noche" que luego musicalizó Troilo, pero que nunca llevó al disco, el "Media noche" que registró es otro, el de Méndez y Tavarozzi. Luego también con Pichuco hice "Claro de luna" que allí quedó y "Vencido", con música de Orestes Cúfaro, que llevó al disco D'Arienzo con Alberto Echagüe, también "Matrimonio", con música del cantor Roberto Carlés, grabado por los mismos intérpretes".

«Me hice gran amigo de Celedonio Flores, incluso viví en su casa de la calle Loyola cuando estaba recién casado. Yo era cobrador de una empresa importante y él de otra vecina a la mía. Cuando estaba ocupado en sus cosas yo le hacía sus cobranzas y muchas veces le pasé a máquina los manuscritos, llegué a conocer sus versos mejor que él. Era mi ídolo y como me llevaba veinte años de edad, me trataba como un hijo, gracias a sus consejos fui perfeccionando mi poesía. Fue mi padrino de boda y me llevaba a todos lados. De su mano, recité por primera vez en público. Fue en un restaurante de la cortada Carabelas, tras un imponente puchero. Había un grupo de actores importantes, estaban Alippi, Petrone, Magaña. También, Homero Manzi que dijo lo suyo, luego fue Celedonio, que cuando terminó anunció: "Ahora les voy a presentar a un poeta porteño que les va a glosar sus cosas" y me subí a mi silla. Varios me conocían pero no tenían idea de lo que hacía. Les encantó. Entonces se acercó Tito Martínez del Box, quien por entonces era el productor del programa de Jabón Federal. Me preguntó si era cierto que los versos eran míos y luego cuántos tenía hechos. Le respondí que más o menos unos cuarenta. E insistió. "¿Son cuarenta sí o no?" Me sugirió que a la mañana siguiente pasara a verlo por la radio. "Las cosas suyas pueden andar". Lo consulté con Celedonio. "Tenés que ir sin falta, allí puede estar tu futuro".
«A la mañana siguiente llegué a Radio Belgrano a la hora fijada. Mientras esperaba pasaron unos señores bien trajeados que hablaban de un poeta que era una especie de Evaristo Carriego moderno. Tito Martínez me vino a buscar, me llevó a un estudio y allí estaban esos señores: "¡Bueno, recíteles sus versos!" Yo no tenía experiencia. Hice "Cinco guitas", "El almacén", "El sapito" y, cuando levanté la vista, vi que todos los tipos estaban llorando, incluso Tito.
«Cuando comenzó el verano de 1941 el programa de Jabón Federal estaba dedicado al tango y me incluyeron. Tito me pidió que le mandara unas fotografías y como no estaba en onda envié dos de carnet, esas de 4x4, por poco me mata, y yo no tenía plata para fotos de estudio, y en las revistas dedicadas a la radio aparecía chiquitito junto a la inmensa de Azucena Maizani, la estrella del programa".

«El debut fue el 5 de enero de 1941, recién había escrito "Reyes magos" que hablaba de la guerra, de los pibes, de los juguetes. El programa iba los domingos al mediodía, todo el mundo tenía parientes en Europa que estaba en guerra, fue un golpe, un espaldarazo, le amargué los tallarines a unos cuantos. A la semana Tito me llama para que retirara la correspondencia que había llegado a la radio. Eran dos bolsas repletas de cartas. Cuando regresé a mi casa nos abrazamos con mi esposa y nos pusimos a llorar de la emoción, en algunos sobres había pañuelitos, medallitas, estampitas, fue por entonces que me apodaron "El Triste".
«El dueño de la radio era don Jaime Yankelevich, yo le gustaba mucho y enseguida me dio trabajo en otro programa, se llamó "Mediodía Porteño", con la orquesta de Francisco Canaro y me ofrecieron que escribiera los libretos. Fue un éxito y seguimos hasta fin del año. También hicimos una gira a Tucumán y Santiago del Estero con todo el elenco de la radio, se alquiló un tren especial y allí estaban Filiberto, Lomuto, la jazz Santa Anita y tantos otros. Yo me preguntaba si lo mío iba a interesar en las provincias. Cuando me presenté en público y recité "Cinco guitas", "La bolita", "La maestra", me ovacionaron. El programa de Federal iba en cadena a todo el país. Fui la estrella de la embajada".

«Lo mío fue muy rápido, el mismo año del debut en radio apareció el primer libro "Puñado de emociones", que me prologó otro gran amigo, Alberto Vaccarezza. Lo sacó la editorial Julio Korn, sólo dos mil ejemplares. No le di mayor importancia y durante quince días no aparecí por la editorial, anduve en otra cosa, hasta que en la calle me encuentro con el gerente, me andaban buscando, los libritos se acabaron enseguida y ya estaban imprimiendo diez mil más. Después salió "Versos de mi ciudad", "Por las calles del recuerdo", con prólogo de Homero Manzi, "Esquina de barrio", prologado por Cátulo Castillo, más adelante "El sentir de Buenos Aires". En total, entre todos, un millón y medio de ejemplares.

«Pero el éxito no me mareó, a tal punto que recién en 1944, cuando con gran foto en la puerta comienzo a trabajar en El Tronío, el único argentino entre tantas figuras españolas, abandoné mi trabajo de cobrador. Entonces lo hacía para una empresa de aceite para cocina. Recuerdo que a veces entraba a los almacenes y veía mi foto encima de la radio, me pagaban y me iba calladito. Ni se imaginaban que yo era el de la foto. Sólo una vez, una cliente en Chacarita me dijo que yo me parecía a "El Triste". Colmado de orgullo le dije que era el que se encontraba frente a ella. La mujer largó la carcajada y exclamó: "¡Qué buena broma! ¿Usted El Triste?, pero por favor". La gente pensaba que los que trabajaban en radio eran superdotados, no personas de carne y hueso. Nunca más me identifiqué, dejé que pensaran que El Triste era un mito, un ser inalcanzable".
«Con mi labor de recitador empecé a ganar en un día lo que como cobrador ganaba en un mes. Y fui estando en todos lados, en el teatro Maipo, con Adolfo Stray y Fidel Pintos, en locales nocturnos, en otros teatros, en la radio, en la televisión, hice una gira por toda latinoamérica y viví una buena temporada en Méjico. Hice varios discos de larga duración con mis versos".

«Sé que dicen que mis versos no están a la altura de los grandes poetas, pero no me preocupa. Simplemente soy un creador sincero que le canta a las cosas que conoce y quiere. En mis versos no hay trampas ni mentiras, son realidades que yo conocí de una ciudad llena de encantos, que ahora también los tiene, pero antes era más familiar, nos conocíamos más, éramos compinches, por la calle Corrientes nos saludábamos de vereda a vereda. A mi poesía no la sabría definir con exactitud, pero puedo asegurar que el pueblo la entiende bien.» *

Comienza el año 1984 y tiene una propuesta para actuar en Mar del Plata, no anda bien de salud y su médico le aconseja no trabajar, pero desobedece. Allí le comenta a sus amigos que se siente como gastado y así era en realidad, tenía la vida gastada por el tiempo. Alguien escribió alguna vez: "¡Crueldad del tiempo que eterniza poesías mientras destruye poetas!"

Sus versos que llegaron a ser musicalizados y llevados al disco son: "Alergia" (milonga) con Enrique Francini, "Primer beso" (vals) con música de Carlos Dante y Pedro Noda, "Humillación" con Pedro Vergez, "Perdoname hermano", con Edgardo y Osvaldo Donato, "Uruguay yo te saludo", con Donato Racciatti, "Yo te recuerdo tranvía", con Leopoldo Federico y los ya mencionados: "Vencido", "Matrimonio", "Media noche" y "Claro de luna". Existe una toma radial de Aníbal Troilo de su tango "Media noche", cantado por Aldo Calderón, lamentablemente, con un audio deficiente.

* (Extraído del diario La Opinión del domingo 4 de agosto de 1974)

Alguno de sus poemas más conocidos son:
ME LLAMO TANGO(frag.)

Con permiso, soy el tango,
yo soy el tango que llega,
por las calles del recuerdo,
donde nací ni me acuerdo,
en una esquina cualquiera,
una luna arrabalera,
y un bandoneón son testigos,
yo soy el tango Argentino,
donde guste y cuando quiera.


SUS POEMAS MAS CONOCIDOS:

* La maestra
* A Irineo Leguisamo
* Me llamo tango
* Alergia
* Bolita de ojito
* Buenos Aires
* Calle Corrientes
* El Dotor
* El jubilado
* El Rusito
* La chica del Normal
* La Maestra
* La Pelota de treinta
* La piba de quince
* Querida suegra

SUS TANGOS:

* "Alergia" (milonga), con música de Enrique Francini
* "Primer beso" (vals), con música de Carlos Dante y Pedro Noda
* "Humillación", con música Pedro Vergez
* "Perdoname hermano", con música de Edgardo y Osvaldo Donato
* "Uruguay yo te saludo", con música de Donato Racciatti
* "Yo te recuerdo tranvía", con música de Leopoldo Federico
* "Vencido", con música de Orestes Cúfaro
* "Matrimonio", con música de Roberto Carlés
* "Media noche", con música de Eduardo Escaris Méndez y Alberto Tavarozzi
* "Claro de luna", con música de Aníbal Troilo
* "Media noche", con música de Aníbal Troilo, cantado por Aldo Calderón.

SUS LIBROS:

* Puñado de emociones, con prólogo de Alberto Vaccarezza, 1941
* Versos de mi ciudad, presentado por Enzo Ardigó, 1944
* Por las calles del recuerdo, con prólogo de Homero Manzi, 1946
* Esquina de barrio, con prólogo de Cátulo Castillo, 1949
* El sentir de Buenos Aires, con prólogo de Jorge A. Bossio, 1981

SUS DISCOS:

* Héctor Gagliardi (vinilo)
* Mis 30 Mejores Canciones (2 CD)

Y porque no... vayan algunos poemas de regalo:

LA CHICA DEL NORMAL

dejo de ser criatura
cuando ingreso a la Normal,
y ya empezó el delantal
a marcarle la cintura;
soñaba con la dulzura
del novio que ya tenia.
y cuya foto escondía
en el libro de lectura.

Maestra por vocación,
estudiaba sin desmayos;
llamaba "equino" al caballo,
y a un apuro "sofocón"....
estudió declamación,
arte escénico, francés...
y con el piano, después
¡cuantas siestas malogro!

Las manos muy bien cuidadas
las agitaba al descuido,
y con un gesto compungido,
por los deberes "que daban"
en el "subte" protestaba
con las demás compañeras,
pero joven que subiera...
si era lindo se callaba.

Ya maestra recibida,
con su diploma flamante,
a la espera de vacante
dejaba pasar los días,
pero, con ellos se iba
esperanza de ejercer,
y entre maestra y mujer,
no anduvo con mediodías.

Lo apuró al pretendiente
que hacia tiempo la esperaba,
y en el Civil, rubricaba
el mejor sobresaliente,
el, le salió suficiente,
y de conducta muy buena,
y Dios le mando una nena
para ejercer diariamente.

Se diplomó en cocinar,
en lavado y planchado,
y en los puestos del mercado
hace pruebas de restar.
Ya no puede recitar
esos versos de Rubén...
es que la nena, también,
no le deja respirar!

El piano, que está enfundado,
añora tiempos de ayer,
cuando Schubert o Chopin
lo dejaban descolado...
la polilla, ha debutado
con su tatuaje en las patas,
que fielmente se retrata
contra el piso bien lustrado.

¡Cómo ha cambiado la vida,
los sueños de la niñez!..
cuando sacarse algún diez
en Historia o Geografía,
le daban esa alegría
que nada podía igualar...
Hoy, su dicha es el hogar
que por nada cambiaría.

Y cuando cuelga cansada,
En un clavito el plumero
que ha reemplazado al puntero
de los tiempos que estudiaba,
y va a dar una puntada
mientras escucha la radio,
la nena. corre el rosario
de preguntas continuadas.

Deja entonces la costura
para explicarle a la nena
que se llama "luna llena"
cuando es más grande la luna,
y piensa en la criatura
que en los años del Normal,
se ajustaba el delantal
para marcar la cintura.

REYES MAGOS



-¡Si vos no te portás bien,
le digo a los Reyes Magos
que te dejen sin regalo
y te quedas sin el tren!...
Es que mi vieja, también,
un poco se aprovechaba... ¡
porque esa noche llegaban
los tres Reyes de Belén!

La carta la había mandado
sin faltas de ortografía,
así los reyes veían
de que era un chico aplicado.
Hice todos los mandados,
me lave hasta las orejas,
porque ese día mi vieja
me tenia acorralado.

La luna hacia brillar
el lustre de mis zapatos...
y si ellos fueran chicatos
¿quien les podía avisar?
Por eso al irme a acostar,
puse la almohada a los pies
y me acosté del revés
para poder vigilar...

¡Cuando mas lo precisaba
me vengo a quedar dormido!
Me desperté a los maullidos
del gato de la encargada...
Ya entraba la madrugada
de un radiante seis de Enero,
y un trencito, el más diquero,
del umbral me saludaba...

Lo habían dejado de frente
ya listo para marchar...
con éI me iba a despertar
a mi madre alegremente
¡Que alegría que uno siente!
-explicarlo yo no puedo-
¡ unas ganas de ser bueno,
de ser bueno hasta la muerte!

Al que dejaron sin nada
fue al hijo de la de al lado...
¡Como se habrían olvidado!
Siempre “muy bueno" sacaba...
Con nosotros no jugaba
porque en seguida tosía,
y los reyes no sabían
que el padre no trabajaba...

Yo comprendí su dolor
cuando me vio con el tren:
se acerco a mirarlo bien
y después lo acaricio....
A mi me daba calor
de que me viera jugar
y en caso lo invité a entrar
y él también se divirtió..·

¡Cuantos Reyes han pasado
por la puerta de mi vida.
y a ml alma dolorida
cuantas veces la he dejado
como un zapato gastado.
esperando a su Melchor
que le dejara el amor
para un mundo envenenado!

Esta noche por los cielos
llegarán los Reyes Magos;
vendrán trayendo regalos
a los chicos que son buenos,
pero hay otros pibes buenos
en otro lado de la tierra,
que por culpa de una guerra..
¡no han de pasar los camellos!

Señor: yo aprendí a rezar
arrodillado con mi vieja;
si nunca te fui con quejas
hoy me tenes que escuchar:
¿Por qué tienen que pagar
esos pibes inocentes.
de que en el mundo haya gente
que sólo piensa en matar?

Ellos ¿qué saben de guerras?...
¡ellos quieren Reyes Magos!
¡y ellos. en vez de regalos
tienen un miedo que aterra!
Si vos pararas la guerra,
pasarían los camellos.
¡Yo te lo pido por ellos!
¡ por los pibes de mi tierra!

CINCO GUITAS

El guardapolvo planchado.
los libros debajo 'el brazo:
mi vieja daba un vistazo
a la raya del peinado:
los zapatos bien lustrados
y con un beso a la abuela.
me iba para la escuela
con otro pibe de al lado.

Empezaba la lección
y yo a mirar la maestra,
pero ese día en mi "testa”
no entraba la explicación
pues del bolsillo a un rincón,
debajo de las bolitas,
¡compadreaban cinco guitas
alegrando el corazón!..,

En que los había ganado
no lo podría decir...
tal ver en ir o venir...
o quizá de algún mandado...
o de algún vuelto olvidado
al volver del almacén...
la cosa es que, mal o bien,
esos cinco guitas habían quedado

En que podía gastarlos,
¡lo tenia que pensar!
¡No era cuestión derrochar,
ni tampoco de guardarlos,
pues si llegaba a encontrarlos
mi vieja de refilón...
¡tomaba declaración,
y eso había que aclararlo...

Si los gastaba en masitas
o en un turrón japonés,
me lamentaba después
por no comprarme bolitas.
Y en ta alcancía maldita,
-que nunca pude romper-,
yo tenia que poner
lo que "daban las visitas"

Las horas iban pasando
hasta sonar la campana;
mi maestra. muy ufana,
con el grado iba marchando
y yo, que iba apurando
por gastarme aquella guita,
me frenaba un: -¡Señorita!
este niño va empujando!..~

¡Felicidad de esos días
que hoy me llenan de emoción!
¡Siendo “mano" de ilusión
revoleaba mi alegría
porque en el alma tenía
yo también mis cinco guitas!...
y en tres "secas" seguiditas
me dejaron en la vía...

Y hoy que hago una estirada
en el arco del recuerdo,
mi corazón, wing izquierdo,
me hace un gol "de cachetada"
sobre el umbral de la Nada
y a seguirla hasta la Muerte:
Cinco guitas... yo. mi Suerte,
me la juego a la "tapada".

HECTOR GAGLIARDI... UNO DE LOS MAS GRANDES POETAS DE BUENOS AIRES Y DE LA VIDA.... HECTOR GAGLIARDI.... UN INMORTAL...!!!
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