martes, septiembre 04, 2012

16 PUERTAS ABIERTAS





Dos eran de doble filo,
No siempre estuvieron ahí
Más… unos años después.
Justamente aparecieron de improviso.

Eran de madera o de metal,
Cristales medio viselados
cuatro de ellas llevaban
Y ninguna se quejaba,
Sabían para lo que servían
Y para lo que no se las utilizaba.

16 Puertas abiertas
unas de hoja simple,
cambiaban su aspecto
entre visillos y cortinas,
ancho marcaje ostentaban
blanco su color y no tenían estampados,
todas iguales de nuevas…
estrenadas a la par,
un mismo compás al lado
no sabían negarse,
las llevaban de paseo
siempre al jardín,
aires tomaban
con mucha gratitud,
pero nunca de lavandería.

Amos no tenían… eran simples
Bodoques les faltaban,
Retocadas algunas veces
Pasaban de recatadas
Cuando les dolían los sopapos.

Tres cortinillas de blanco contraste,
Fijabanse sin estirarse
Que por no quedarse remangadas,
Alargabanse sus eslabones
En lo alto y en lo bajo,
Hermanas tenían y no se peleaban
Cortinajes de regía estructura.
Cuando rematados los bajos
Para las alturas sencillas vainicas,
Pero… ni contra peso les hacía falta
Sabían mantener su recio destino,
Cinco altas y largas eran
Pespuntes les atravesaban
Y no se quejaron nunca,
Solían ser más dóciles que un palafrén.

Palencia, domingo 2 septiembre 2012.
Poema 51/2012
©Mía Pemán

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