martes, junio 30, 2015

ANGEL DE LA GUARDA ......

Lydia Raquel Pistagnesi

@ LIDYA RAQUEL PISTAGNESI

Este poema fue escrito en dos parte, una cuando tenia pocos años y terminada en el 29 de julio del años 2000, cuando el Doctor René Fabaloro
se quitó la vida, agobiado por la indiferencia de aquellos a quienes no le importaba la vida humana
Gracias Doctor Favaloro por todas las vidas que salvó, por su humildad, por el trabajo realizado, y por su valentía.


Ángel de la guarda Él me salvó la vida cuando tenía cuatro años

Me llevaron a una clínica pequeña
de tu Jacinto Araos,polvo y distancia.
Tus grandes manos, tu estatura inmensa
y esa sonrisa de ángel de la guarda

Me sentaste un momento en tu regazo
y me hablaste con dulzura campechana.
Después, ya no sentí dolor alguno
cuando muy suave hurgaste en mi espalda.

Desde entonces re admiré sin darme cuenta,
y una tarde escuche que te marchabas
a probar nueva suerte en otra tierras
para perfeccionar tu profesión que amabas.

Te costó mucho, no aceptaban argentinos
más con tesón y coraje lo lograste.
Ante el asombro mundial nació el By Pass
y el mundo entero te rindió homenaje.

Pero amabas a Argentina, tu terruño,
los jacarandaes en flor y regresaste.
Levantaste una fundación para tu gente.
y los curaste sin preguntarles religión o raza.

Seguiste siendo el mismo
campechano, ¡el ángel de la guarda!
Siempre tenias la palabra justa
para darle a tus pacientes esperanzas.

Y lo paradojal, en el momento
en el los que tu salvaste te ayudaran...
Ninguno extendió hacia ti su mano amiga
para ayudarte a mantener la fundación,tu casa.

Dejaron que cayeras al abismo
que un dolor lacerante te acosara.
Ese país al que todo le habías dado

dejando en el camino dinero y fama.

Esa agente que siempre te elogió
no escuchó tus palabras angustiadas.
Había otras cosas importantes por hacer.
tu fundación podía esperar otro mañana.

¡Cuanto dolor René había en tus ojos!
¡Cuanta desilusión en tu interior guardada!
Entonces, en un acto muy pensado
silencioso les asestaste una estocada.

El hombre simple, el médico rural,
el hombre sabio que todos admiraban...
¡Se disparó directo al corazón
para salvar con dignidad su causa!

De mi primer libro, "Poemas en Azul"

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...