miércoles, febrero 01, 2012





aleteo del decir

revolotear mi caída junto al pichón que cae.
estrellar mi rostro de pájaro contra el suelo.
no sé volar padre no sé
y respiro mal padre, tengo escamas,
intención de polilla siendo cuerpo 
quemé las tripas de mi madre
para nacer con aleteo del decir sagrado,
pero denuncié lo que no fue sonoro
y caí junto al pichón
nacido en mi rostro de pájaro extranjero.
mi padre me dijo que tenía alas
y yo nadé 
madre.



no crezcas

vuelvo a tener la edad que nunca tuve.
mi padre se acomoda sobre mi regazo
y me susurra al oído su regalo de navidad.
acaricio sus cabellos. 
no crezcas 
eso no hace falta para que exista.
él insiste y crece.
ahora un cuerpo sobra.



el día que nací

recuerdo el día que nací.
llovía y los árboles soltaban todos sus frutos, la fertilidad
de los ríos era capaz de matarnos.
recuerdo el día que nací.
tenía los ojos ciegos, la boca muda y el alma intocable.
mi padre me prestó su mano para que yo no supiera
qué hacer con ella.
amo las manos de mi padre, origen de toda creación
y de la fe.
recuerdo los abismos del vacío, los límites, el calor
del alba sobre mi nuevo rostro.
mis manos extendidas al no saber.


(*) NATALIA LITVINOVA
Nació en 1986, en Gómel, Bielorrusia.

Reside en Buenos Aires. En el 2010 publicó un libro de poemas, Esteparia(Ediciones del Dock, Buenos Aires). Tradujo Rumbo a Karachay, antología de Shajriza Bogatyreva (Editora Casa Refugio Citlaltépetl A.C. y Bonobos Editores 2011, México).


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